El tubo endotraqueal es un dispositivo médico flexible diseñado para asegurar y mantener una vía aérea permeable. Se introduce a través de la boca o la nariz directamente hasta la tráquea. Esto garantiza el paso de oxígeno hacia los pulmones y la salida de dióxido de carbono. Se utiliza de manera crítica en anestesia general, unidades de cuidados intensivos (UCI) y situaciones de emergencia respiratoria o paros cardiorrespiratorios.
Ficha Técnica
Material: Fabricado habitualmente en PVC de grado médico, transparente, flexible y termosensible. Línea radiopaca: Incorpora una banda azul a lo largo del tubo que permite verificar su correcta posición mediante una radiografía de tórax. Conector universal: Posee una boquilla estándar de 15 mm en el extremo proximal para acoplarse a ventiladores mecánicos o bolsas de reanimación (Ambú). Punta Murphy: Cuenta con un orificio lateral en el extremo distal para asegurar el flujo de aire si la punta principal se obstruye.
Clasificación:
-Con Balón (Cuffed): Dispone de un manguito inflable (neumotaponamiento) cerca de la punta distal. Al inflarse, sella las paredes de la tráquea para evitar fugas de aire durante la ventilación mecánica invasiva y proteger los pulmones de una posible aspiración de fluidos gástricos o saliva. -Sin Balón (Cuffless): No posee manguito inflable. Se utiliza principalmente en neonatos y pacientes pediátricos para evitar la presión excesiva en la mucosa de su estrecha e inmadura vía aérea.
Dimensiones y Selección de Tamaños
Los tamaños se clasifican según el diámetro interno (DI) expresado en milímetros. Su correcta selección es crucial para evitar complicaciones o excesiva resistencia al flujo de aire.
-Neonatales y pediátricos: Varían entre 2.5 y 5.5 mm (frecuentemente sin balón). -Adultos mujeres: El estándar clínico suele oscilar entre 7.0 y 7.5 mm. -Adultos hombres: Habitualmente se requiere un diámetro entre 8.0 y 8.5 mm.